Lisboa me sorprendió. Creo que no esperaba tanto. Me imaginaba una ciudad semejante a Valparaíso…pero aparte de estar las dos frente a un océano, bueno, literalmente Lisboa NO está frente a un océano sino frente al Rio Tajo, a unos km del Atlántico. Valparaiso si está frente al Pacífico. Ambas tienen cerros: Lisboa 7 y Valparaíso 45. Ambas tienen ascensores (funiculares) y tranvías (trolleys). Pero hasta allí llegan las similitudes. En el croquis a continuación se ve la. vista hacia el Castillo de San Jorge desde el mirador San Pedro de Alcantara, una muy agradable explanada verde donde también había música y comida todas las tardes de junio.

Lisboa es DOÑA ciudad. Para mi, reune lo mejor de todas las ciudades que he conocido en Europa, sin creerse nada. Tiene bastante del señorío de Viena sobre todo en la Plaza del Comercio. Tiene bastante de baluarte histórico de Roma (por ahi pasaron los Fenicios y luego los romanos), el ajetreo y esa calidad humana de Napoles, sobre todo por Alfama y las fiestas de los Santos, en las que los barrios, sobre todo Alfama, se visten de fiesta para celebrar sobre todo a San Antonio. Más conocido como San Antonio de Padua, en Italia, es venerado en Lisboa porque ahi nació y fue sacerdote durante muchos años. La Iglesia de San Antonio es tal vez la iglesia más importante en Lisboa, más que la «SE», la Catedral, ubicada muy cerquita.

Lisboa una ciudad bella, muy bella, con esa calzada portuguesa (mosaicos de granito) depositados en el suelo con y sin decorados. Resbalosos pero encantadores. Que nacieron como un escarmiento a la aparente flojera de los presos y se convirtieron en sello de todas las veredas portuguesas. En cada esquina algo bello para dibujar, castillos, palacetes, casas, rejas, indescriptible para mi, no podía soltar la croquera. Un ícono de la ciudad son los ascensores y sobre todo, el que acá dibujé: el Ascensor de Santa Justa. Construido según la técnica de mecano típica de la vuelta de siglo, es una belleza que atrae a cientos de turistas.

Otra cosa que me encantó, no sólo de Lisboa, sino de todo Portugal fueron los azulejos. Están en todas partes, fueron traídos por el rey desde Sevilla para decorar sus palacios en Sintra. Principalmente eran de color azul y blanco, emulando los colores de lo más fino de la época: la porcelana china, pero a través de la ciudad se pueden ver en todos los colores y diseños, como esta amarilla, que estaba al frente del Hotel donde nos alojamos en la Rua Sao Bento.

Aca comparto algunos de los croquis hechos en esta ciudad, de la que me enamoré y aunque no dibuje en el concierto de Fado al que fui, también me enamoré de esta música que viene desde el alma desgarrada, de la pasión de las mujeres que esperan a sus hombres que se van a la mar a conquistar más allá del fin del mundo.

Claro, para nosotros los chilenos, nosotros somos el fin del mundo, pero hay que considerar que en las épocas en las que Portugal

se hizo de soberanía en los diferentes continentes, salir de Lisboa o desde Oporto era una odisea pues no se sabía qué había más alla…primero llegaron a Africa, Asia y así fueron llegando a todos.

Pink Street en Lisboa - croquis de Erika Brandner
croquis de Erika Brandner

Hay mucho que contar de Lisboa. Pero es una ciudad asi como todas las de Portugal, que se conoce caminandola. Viviéndola. Con unas sardinas asadas y un vino verde. Ambas cosas que me fascinaron. Y un pastel de nata. Y la seguridad. Caminar por Lisboa era seguro para mi, como buena latinoamericana, siempre estuve atenta a mis objetos de valor, sobre todo al sentarme a croquear, pero nunca sentí temor ni viví ninguna situación extraña. Mucho turista, hoy Portugal es un lugar preferido de los famosos «expats» o extranjeros con dinero y en la renta, que ven de este país un buen lugar para vivir los ultimos años bien.

Grandes eventos. sucedieron alli: el terremoto, incendio y maremoto del 1755 que destruyó Lisboa y por lo que el Marqués de Pombal reconstruyó y dio forma a una nueva ciudad. Y la revolución de los claveles, cuando, sin derramar una gota de sangre, los militares acabaron con 40 o 50 años de dictadura. O el nacimiento de San Antonio, finalmente conocido como San Antonio de Padua en Italia, pero que nació en Lisboa y cuya iglesia y cripta pude dibujar.

De a poco iré completando este post, a medida que vaya terminando los croquis. Rellené una croquera completa en un viaje de 3 semanas a Portugal. Y antes de que se me olviden todas las emociones vividas, quiero dejarlas plasmadas aqui.

Aqui comparto una gran cantidad de croquis que hice durante todos los dias que estuve en Lisboa. Una ciudad encantadora, que reune lo mejor de las ciudades europeas que he conocido.