PASEO PADRE HIJA

Paseo a Caballo Padre Hija
Acuarela sobre Papel
27 x 27 cm
Hecha por encargo, vendida

EL ENCARGO

Esta obra tiene un especial encanto para mi. Comenzó como muchas otras: con un contacto por Instagram, preguntándome si aún recibía pedidos para Navidad. En realidad era algo encima, pero supuse que podría hacerlo y dimos el vamos. La clienta me mandó unas fotos de su marido con su hija a caballo, por un lindo sendero entre árboles en pleno campo. Acostumbrada a hacer “figuras” más que paisajes, le dije que lo haría, pero que simularía el fondo. Bueno, al final todo salió bien diferente. Cuando me puse a mirar las fotos, y otras más que me mandó, me di cuenta que tenía un problema: no podía hacer sólo las figuras importantes y esbozar el fondo, dejando hartos blancos como a mi me gusta. No. Porque lo importante en mis retratos es que el o la clienta se sientan interpretados. Que la obra cumpla sus expectativas. Y para ella, el paisaje era también importante. No podían aparecer los dos como en abstracto sobre un fondo blanco con unas manchas insinuando ramas. Ahí me di cuenta que no sería tan fácil hacer el retrato.

LA TERCERA ES LA VENCIDA

Bueno, para hacer más corta la historia, debo contar que hice esta obra ni más ni menos que tres veces. Si. A veces hago las obras 2 veces, porque la primera refleja lo que uno cree que es pero cuando uno comienza a poner en práctica las ideas o imágenes, no salen como uno quiere o simplemente, no funcionan. Y esto es lo que pasó en esta obra. La primera falló porque las figuras ocupaban demasiado espacio en la obra. La segunda, anduvo mejor en composición, pero para lograr la mezcla de las figuras con el fondo, se desarmó un tanto y comencé a corregir, diseñando sobre el papel. Quedó mejor la idea pero la técnica quedó sucia.

LA OBRA FINAL

PASEO A CABALLO PADRE HIJA – Acuarela – 27 X 27 cm – Erika Brandner – Hecha por Encargo

Así que al final, hice otra con este aprendizaje, modifiqué el formato de rectangular a cuadrado y después de mucho trabajo, salió esta imagen que quedó sutil, casi mágica y como ensoñadora. Quería intensificar el lazo padre-hija a través del color y de la difuminación de las formas…que las figuras destacaran pero que también se integraran al paisaje. Que la acuarela quedara con mi estilo: sectores muy esfumados y sectores definidos, con un color general armónico, pero que no restara importancia a las dos figuras. Y que las dos figuras, que mal para mi, estaban muy simétricas en el paisaje y muy verticales, se organizaran con cierto dinamismo y que formaran un volumen. Todo eso busqué y creo que me quedó bastante bien. Por lo menos, la clienta quedó contenta y dijo que a ese padre y a esa hija también les había encantado. Aprendí mucho con esta obra. Y ahora digo que si puedo hacer más fondo de paisaje 🙂

EN ESTE ACERCAMIENTO SE VE COMO TRABAJÉ LA DIFERENCIA DE COLOR ENTRE FIGURAS (CALIDOS NARANJAS) Y FONDO (FRIOS AMARILLOS Y VERDES)
EN ESTE DETALLE SE VE COMO HICE QUE EL COLOR NARANJO DE LAS MANTAS SE EXPANDIERA ENTRE LAS FIGURAS, PARA GENERAR UNA UNION EMOCIONAL ENTRE LOS DOS.
Acuarela de un paseo a caballo por el campo chileno de un padre y su hija
LA OBRA EN EL TALLER POCO ANTES DE QUE LA ENVIARA A SU DUEÑA

ENGLISH VERSION

This work is special for me. It started like many others: with a contact on Instagram, asking me if I was still receiving orders for Christmas. It was actually something on top of it, but I figured I could do it and we went for it. The client sent me some photos of her husband with her daughter on horseback, along a beautiful path between trees in the middle of the countryside. Accustomed to making “figures” more than landscapes, I told her that I would do it, but that I would simulate the background. Well, in the end everything turned out very differently. When I began to look at the photos that she sent me, I realized that I had a problem: I couldn’t do only the important figures and outline the background, leaving a lot of white as I like. No. Because the important thing in my portraits is that the client feels interpreted. That the work meet your expectations. And for her, the landscape was also important. The two figures could not appear as abstract on a white background with some spots suggesting branches. There I realized that it would not be so easy to make the portrait. Well, to make the story short, I must say that I did this work three times. Yes. Sometimes I do the works twice, because the first time reflects what one thinks it is, but when one begins to put the ideas or images into practice, they don’t turn out the way one wants or they simply don’t work. And this is what happened in this artwork. The first attempt failed because the figures took up too much space in the work. The second one was better in composition, but to achieve the mixture of the figures and the background, it fell apart a bit and I began to correct it, designing on paper. The idea was better but the technique was dirty. So in the end, I made another one with this learning, I changed the format from rectangular to square and after a lot of work, this result was a watercolor the was subtle, almost magical and dreamy. I wanted to intensify the father-daughter bond through color and the blurring of the forms… so that the figures would stand out but also integrate into the landscape. And the watercolor technique would match my style: very faded areas and other defined areas, with a harmonious general color, but that did not diminish the importance of the two figures. And that the two figures, too bad for me, were very symmetrical in the landscape and very vertical, they were organized with a certain dynamism and they formed a volume. I looked for all that and I think it turned out pretty well. At least the customer was happy and said that father and daughter loved it too. I learned a lot with this work. And now I say that if I can make more landscape background 🙂