Este post es el primero de una serie acerca de mi trabajo recientemente comenzado, cuyo tema principal es la Amazona. Y con amazona no me refiero a esas guerreras mitológicas del norte de Africa que luchaban y montaban a horcajadas al igual que los hombres, sino a la mujer montando a caballo y al «estilo amazona».El origen de esta práctica – descontinuada en Chile y que la jinete Gabriela Balmaceda está intentando restaurar (existen importantes competencias en el mundo y esperemos que Chile esté a la altura). Un poco de historia: Antiguamente no estaba permitido a las mujeres montar a horcajadas (con las piernas abiertas sobre el caballo), porque era poco femenino y se creía podría afectar la fertilidad de la mujer. Sumemos a eso las largas faldas y vestidos pesados y era muy difícil que la mujer pudiera montar cómoda en un caballo. Por ello se impuso la costumbre de que ella montara perpendicularmente al caballo, con las dos piernas hacia el lado izquierdo del lomo.

Como siempre, la historia, los recuerdos, las costumbre me llaman la atención, pero el objetivo para mi no es cultural, o no solamente cultural. Es emocional, porque los recuerdos los traemos de nuestro pasado, nuestra familia, nuestros orígenes así que invariablemente están ligados a sentimientos y emociones. En el pasado hice muchas diosas en pintura, tanto en acuarela como en acrílico y estaba deseando incursionar de nuevo en el tema Mujeres diosas. Pero mi actual tema, los caballos, es más que una racha creo yo, desde siempre he amado los caballos así que, uniendo estos dos objetivos, por qué no pintar mujeres a caballo? Y buscando documentación, he encontrado fotografías de mujeres guapísimas y elegantes arriba de sus caballos, qué no querría yo poder verme así, así es que mi forma de hacerlo es a través de recrear y crear la mejor belleza que pueda con mis pinturas.

Varios días he dedicado a documentarme, a sacar información y ayer procesé todas esas imágenes. Así que hoy, elegí el primer tema, la primera pose a pintar e hice mis primeros bocetos en acuarela, para ver cómo quería la composición y cómo quería que el color y las formas llenaran la página. Comparto con ustedes esos bocetos….:

Hice otros bocetos más y me animé con la pintura en papel de acuarela. Como este es un papel más caro, uno tiende a «apretarse» y pensar que la obra ha de ser definitiva. Y siempre me pasa que cuando he dejado un tiempo pasar de no pintar acuarela pura, me pasa que no me resultan al principio, no estoy en sintonía con el agua y el papel….hice una primera capa, no como las que he hecho antes, bueno, no hay acuarela igual a la otra. Veremos qué pasa, si mañana seca (ya es de noche y La Luz del taller es distinta a La Luz del día), la encuentro bien como para dar otra capa. Ahora, me digo desde ya: si no está bien, igual le daré otra capa y lo veré como otro estudio que me está enseñando algo. No hay obra mala. Estoy aprendiendo. Siempre uno tiene que ser un aprendiz.